sábado, 19 de octubre de 2013

Pequeños fragmentos

Voy y vengo, me descubro en cada palpitar del corazón. Todos los días una oportunidad, todos los instantes un fragmento; fragmentos de vidas pasadas, presentes y futuras que se presentan ante mi como destellos de luz y oscuridad encausando un camino que desde el principio tenia motivo.

Primero: calidez, rojo, la voz de ella; su amor, la voz de el; su fuerza, la espera y en algún lugar las palabras "Dios Mío, que sea china, bella y amorosa".

Lo segundo: La emoción, la llegada, el rosto de ella, la cara de él, las voces que escucharía para siempre, el amor, la ternura y las primeras veces.

Lo tercero: Los juegos, los cuentos, el amor, la ausencia, las letras, las caídas, los rasguños, las risas, la diversión y las palabras "Esta niña es un torbellino".

Lo cuarto: los cambios, la ausencia, el dolor, las voces, las lagrimas, mi reflejo, los fantasmas, el miedo, el fondo, la ayuda y al final la conciencia.

Lo quinto: La salida, los dichosos cambios, la presencia, las palabras, los libros, la recuperación, el silencio, el control, la sonrisa y tú.

Lo último: Los cambios, los libros, el crecimiento, las experiencias, el amor, la comprensión, la reflexión, tú con ella, el ego, las caídas, los recuerdos, los logros, la luz, la oscuridad y al final  siempre las palabras.

Confió en que en el instante es que mis ojos se cierren, todos esos fragmentos que van formando mi vida pasen ante mis ojos con la satisfacción de saberse merecidos.